DISEÑADORA DE PEINADOS

SANDRA LÓPEZ

En cuanto pude sostener un peine con mis manos, mi madre me enseñó a peinarla.

Éramos tres mujercitas en casa con cabello abundante y fosco, y fueron muchas las horas invertidas en rebajar volumen. La situación nos llegaba a acomplejar.

Ya con el tiempo, la excesiva cantidad que a priori se antojó como un problema, se tornó oportunidad, otorgándome el gusto de dar tienda suelta a mi creatividad. No había límites.

Todo ello fue un excelente aprendizaje y la lectura más positiva, fue la capacidad adquirida para dar respuesta a hipotéticos problemas pero siempre, respetando la propia naturaleza del cabello.

Empleo productos para texturizar el cabello, pero intento evitar aquellos que le resten movimiento y lo acartonen. Nuestro cabello toma sus propias decisiones de forma natural, e ir contra natura, nunca va a favorecerle, y tampoco va a contribuir a que tu peinado permanezca intacto a lo largo de las horas.

“Si algo me caracteriza como diseñadora de peinados, es que busco un recogido para ti pulcro pero natural”

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De idéntica manera, tú te sentirás más cómoda e identificada. Suelo encontrarme con mujeres que me confiesan que el día de su boda no terminó de convencerles su recogido, y normalmente no es un problema de técnica sino de dejar respirar al cabello, sin castigarle con excesiva rigidez. Son peinados que no sobreviven bien al paso de los años.

Yo también me casé y como vosotras, estaba cargada de inseguridades. Tal vez no supe transmitir bien mi deseo o quizás no supieron interpretarlo, pero lo cierto es que trece años después no lo veo acertado, mi recogido no ha sabido envejecer y en poco más de una década, lo encuentro desfasado.

Es de vital importancia también, actualizarnos y estar siempre al día de las tendencias, creo que cada vez prima más nuestra libertad para elegir sin basarnos en modelos encorsetados

Maquilladora en el domicilio de una novia peinándola el día de la prueba de boda.
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Obviamente ninguna tenemos el mismo tipo de pelo, ni la misma cantidad, longitud… al igual que tampoco compartimos las mismas facciones, por eso estudio tus rasgos de forma personalizada, intento que tu peinado se adapte a ti, y no tú al peinado. Pero te garantizo que hay infinitas opciones que no contemplas por limitaciones que tú misma te impones, hay maneras de crear y volumen y de reducirlo, y como con el vestido de novia, en ocasiones tenemos ideas preconcebidas que nos impiden barajar otras alternativas. Cuando somos bien asesoradas y lo hacemos, solemos cambiar de opinión.

Finalmente, lo que busco tanto en maquillaje como en recogido, semi o suelto, por qué no, es que cuando te mires al espejo veas la mejor versión de ti misma, pero sin renunciar a tu verdadera esencia.

Cada uno de nosotros tenemos nuestro propio gusto y estilo, que se ha ido forjando a lo largo de los años, tras haber errado una y mil veces. Y mejor que nosotros a nosotros mismos, no nos conoce nadie, es fundamental una buena comunicación entre estilista y novia. Y es mi obligación concederte ese tiempo necesario, para que me expongas cuáles son tus anhelos y temores.