UNA NUEVA REALIDAD

SANDRA LÓPEZ

La llegada del coronavirus a nuestras vidas tendrá varias consecuencias, si tenemos en cuenta que no se extinguirá, como ningún otro virus lo ha hecho.

Vamos a tener que adaptarnos a una nueva normalidad, que quizás nunca vuelva a ser la misma que antaño.

Aunque, ¿realmente deseamos volver a lo que entendíamos como normalidad?

A desayunar casi cada mañana con un nuevo asesinato de género; a que exista una nueva generación de jóvenes cuya mayor aspiración sea exponer su vida, eso sí, sin levantar la mirada, mientras tropiezan una y otra vez, en la absurdez de sus designios; a que los polos se derritan, las temperaturas aumenten provocando sequías, y solo nos preocupe el desabastecimiento de la población; a que se recorte en Sanidad y Educación, pilares de nuestra subsistencia, ante nuestra impávida mirada; a que se desahucie a personas y se rescate a entidades financieras; a que vanagloriemos la juventud e infravaloremos la experiencia; a que la justicia sea injusta y los derechos inhumanos; a que la lucha por la igualdad no sea más que una quimera, para que la mujer asuma más responsabilidades a un salario más bajo, a que se acose desde la infancia convirtiendo a las víctimas en carne de psicoterapeutas.

 

El habernos vuelto más vulnerables, también nos ha hecho más humanos. 

COVID-19

Una pandemia no entiende de razas, géneros ni religión, no importa que encabeces la lista FORBES, y que ello alimente tu convicción de estar por encima del bien y del mal, ante el virus todos somos iguales, de alguna manera, se ha equilibrado el origen del ser humano.

Y a los que siempre vamos con el acelerador pisado, esta situación nos ha obligado a frenar, y con ello replantearnos todo. Nos ha otorgado esa capacidad de la que nos privaba la propia celeridad de nuestras vidas, tan conveniente para otros. Nos hemos sentido y creído libres, dueños de nuestras decisiones quizás por vez primera, y eso debe engrandecernos. Quizás ahora sepamos enfocar nuestra energía a ser mejores, en cualquier ámbito o en todos. De ahí la importancia de poner el foco en lo que nos enriquece, esa será la brillante lección que nos aporte este COVID 19.

Salir de nuestra zona de confort para explorar infinitas posibilidades, que ni habíamos contemplado, presos del miedo. Porque un presunto problema puede convertirse en oportunidad si somos capaces de enfocarlo adecuadamente. La aptitud es muchas veces más poderosa que cualquier otra herramienta, dejémosla que venza ante temores infundados. Creamos en nosotros mismos.

Esta pandemia no va a poder con nosotros, solo nos hará más fuertes.

Finalmente si lo intentas, lo hagas mejor o peor, siempre estarás por encima del que nunca lo ha intentado.